No había pensado en publicar nada hoy.
En otras ocasiones, la idea parecería tentadora. "Se acerca un nuevo capítulo... ¡qué ilusión! Escribamos algo guay en el blog...". No. No he tenido este pensamiento ni un sólo momento.
| Yo en un breve modo hater y de poca fe en la humanidad |
¿Qué más da comenzar a ser mejor persona el 1 de enero que el 27 de julio? ¿Por qué nos ilusionan tanto los nuevos comienzos, si luego seguimos cayendo en la desidia, en la procrastinación, si a pesar de las listas seguimos haciendo las mismas cosas...? Como psicóloga en ciernes debería tener
Lo cierto es que, a diferencia de lo que parece, lo anterior es mentira.
No hacemos las mismas cosas.
La ilusión de mantenernos invariables permanece, como cuando te ves en el espejo día tras día y sigues pensando que eres la misma. Pero de pronto lees una entrada de tu diario de hace 3 años, o ves una foto de cuando llevabas la melena larga -ese amalgama mitad rizado mitad liso que por fin has conseguido dejar atrás-, ves las sonrisas que cambian, las personas que te acompañaban y que ya no están, las personas que aún no estaban y que llegaron para quedarse... Te ves y sabes que has cambiado. Que la persona que eras el 1 de enero de 2015 es diferente a la que serás mañana día 1 de enero de 2016.
Y este pensamiento es el que me ha hecho abrir el ordenador y ponerme a escribir, a "perder el tiempo" en vez de hacer todo lo que aún me queda por hacer: elegir vestido, reflexionar una vez más sobre lo a gusto que estaré en zapatillas esta noche y rezar porque me dejen entrar en el local, lavarme el pelo y peinarme, ordenar la casa, ETC. Porque es bonito tener ilusión por nuevos capítulos, y porque el 27 de julio no es el 1 de enero, y porque cada año viene cargado de un montón de aventuras y doy gracias por estar viva y ser testigo de las siguientes.
Este año ha sido de locura (Hécate Hecatombe y yo podríamos escribir perfectamente una colección de aventuras noveladas al más bello estilo Sherlock Holmes y Dr. Watson). Sobre todo, ha sido un año de crecimiento: he visitado lugares en los que no había estado antes, he podido ver la belleza que reside en ellos (mi reflejo en los canales de Amsterdam, microorganismos reflectantes en el agua en la madrugada de la playa de Ortigueira...), me he puesto, como objetivo, cultivar mi mente tanto como he podido leyendo un montón de libros al mes, y me he propuesto escribir en serio; las personas más importantes de mi vida se han mantenido a mi lado, y nuestros vínculos se han hecho aún más fuertes, incluso he creado algunas dimensiones inexploradas. He aprendido a lanzarme y a aplicar el carpe diem, y sobre todo, a tocar puertas y a aprovechar oportunidades. He aprendido que las mejores decisiones que he tomado no las he pensado dos veces (abrirme sentimentalmente con un amigo, pedir Erasmus para Holanda, escribir ardientemente a una revista para colaborar con ella, apuntarme al club de lectura de la universidad). Pero sobre todo, me he divertido tanto o más que otros años, he vivido momentos muy surrealistas, he conocido a un montón de gente nueva, he besado a ranas, fantasmas, acomodadores y demás seres misteriosos, y no me arrepiento de haberlo hecho, porque de cada uno me he llevado divertidas historias y lecciones nuevas sobre la vida y sobre mí misma.
| Este año también he terminado de ver las películas de Harry Potter. Por fin sé el final. |
Y todas estas cosas buenas se han mezclado con momentos de estrés, con momentos de oscuridad tan amplios durante los cuales las amistades de verdad eran lo único que me alegraba, o momentos en los que mi autoestima estaba tan bajo tierra que para ir a buscarla necesitaría al mismísimo Julio Verne, momentos en los que realmente me he preguntado si algún día seré capaz de arreglar las partes de mi mente que son completamente desastrosas, y sentirme a gusto conmigo misma, hacer grandes cosas, encontrar mi talento...
Hay razones evidentes para dedicar media hora del último día del año para reflexionar sobre la persona en la que te has convertido a lo largo de los últimos 365 días. Son las mismas razones que te empujan a preguntarte: ¿qué escribiré el 31 de diciembre de próximo año?
Espero que cosas buenas.
Como dice uno de mis grandes crushes de este año, Neil Gaiman, cuya bella foto adorna el salvapantallas de mi móvil en un alarde de la frikeza que me caracteriza:
Espero que el próximo año esté lleno de MAGIA Y SUEÑOS Y
LOCURA de la buena.
Espero que leas algunos buenos libros, y que beses a alguien
que piense que eres increíble,
y no te olvides de hacer algo de ARTE (escribe o dibuja o
construye o canta, o vive sólo como tú puedas hacerlo).
Y en algún momento, espero, en el próximo año, que te
sorprendas a ti misma.
Y encima tienes un "crush" con Neil Gaiman. Hay que quererte, OBLIGATORIAMENTE.
ResponderEliminarPor cierto, a lo mejor no hay nada que arreglar. A lo mejor no estás rota. A lo mejor es que eres así de guay, y ya.
¡Besos!
<3 <3 <3 me hace mucha ilusión tu comentario! mi ilusión por encontrar almas afines es infinita! (y sobre todo que compartan crushes jaja)
EliminarFeliz año :)
Qué bonito, joder.
ResponderEliminarLa verdad ea que este ha sido El peor año de mi Vida sin duda, y voy a empezar este nuevo sin ganas y sin alguien a quien quería y quiero, pero entradas como la tuya hacen pensar que hay que seguir avanzando y cambiando(para bien, no para mal) que lo hecho, hecho está, y que la vida está para sufrirla y para disfrutarla.
Un beso y feliz año.
Qué cortavenas sueno ahora que me releo. Oops.
EliminarA pesar de que no tener muchos comentarios, el que haya comentarios como este hace que no eche de menos más. Me ha emocionado mucho.
EliminarEs curioso porque también mi año ha tenido luces y sombras, y si te soy sincera tengo cierta sospecha hacia 2016, pero confío en mi suerte y deseo que pasen cosas buenas! Como tú dices, tenemos que estar dispuestos a apreciar lo bueno y afrontar lo malo, porque suceden las dos cosas!
Detrás de cada crisis que afrontamos hay un aprendizaje, nos hacemos más fuertes y más sabios... el día menos pensado nos levantamos y vemos que hemos crecido un poco más y que aún nos queda mucho por crecer y vivir. (Y tantos libros que leer aún <3!)
Feliz año y mis mejores deseos :)
Ay, jope. <3
EliminarEste 2016 nos esperan cosas buenas, seguro, y sonreír a la Vida a pesar de que nos hace daño a veces es necesario y muy producente, así que yo también te deseo un muy feliz año y espero lo compartas por aquí, que estaré deseando leerlo y comentarlo.
Besos.